COLOMBIA: ALERTA SANITARIA POR TUSI; JÓVENES ENFRENTAN ENFERMEDAD QUE PUEDE CAUSAR AMPUTACIÓN
Maracaibo, 30 de mayo de 2026.
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Una grave enfermedad asociada al consumo de la cocaína rosa conocida como tusi ha encendido las alarmas entre profesionales de la salud en Colombia. Diversos médicos de Medellín reportaron un aumento repentino de casos de isquemia (necrosis) en extremidades inferiores de jóvenes consumidores de la sustancia ilícita. La información fue difundida por el periodista José Andrade.
Especialistas en medicina de urgencias describieron que desde el pasado mes de abril comenzaron a atender a pacientes de entre 28 y 35 años con obstrucción vascular aguda. El médico de urgencias Julián Camilo Vargas Roa señaló que se trata de un fenómeno extremadamente raro para ese rango etario, ya que la isquemia aguda suele asociarse a placas de grasa en ancianos, hipertensos y diabéticos. En estos casos, los pacientes presentaron vasoespasmo, un cierre importante de las arterias por vasoconstricción.
Los pacientes recibieron atención en unidades de cuidados intensivos y evolucionaron de forma favorable, sin que se registraran amputaciones. La necrosis se comporta como un infarto en las extremidades: la interrupción del flujo sanguíneo priva de oxígeno al tejido, y en casos severos puede llevar a la muerte celular y la necesidad de amputar.
La tusi, también llamada “cocaína rosada”, es una sustancia impredecible. Aunque inicialmente contenía 2CB, un psicodélico, análisis recientes revelan que su composición varía lote a lote. Un estudio cromatográfico detectó cafeína (96%), ketamina (96%), MDMA (88%), paracetamol (72%) y cocaína (52%). El color rosado se debe a colorantes, pero la mezcla real cambia constantemente, y el 2CB original ya no está presente en las muestras.
En Medellín, la facilidad de acceso es causa de alerta: se vende en tiendas de barrio, fiestas electrónicas y bares, con 43 marcas identificadas. Su fabricación se realiza en casas, lo que hace sus efectos y riesgos altamente impredecibles.
Un estudio publicado en abril de 2026 en la revista CASE de la Sociedad Americana de Ecocardiografía describió cuatro casos de jóvenes colombianos con daños graves en válvulas cardíacas tras consumo regular de tusi, quienes necesitaron cirugía de reemplazo. En Bogotá, se documentó un caso de un joven de 22 años con ambas piernas isquémicas al borde de la amputación, quien logró conservarlas con tratamiento de vasodilatadores. Se han registrado otros seis casos similares en el mismo hospital. La isquemia asociada al consumo de drogas no es una enfermedad de reporte obligatorio, por lo que su seguimiento se complica.