COLOMBIA: JOSÉ GREGORIO PRIMERA PAREDES, VENEZOLANO DE 28 AÑOS, ASESINADO AL ENFRENTAR A LADRÓN EN SU VIVIENDA DE SANTA MARTA; HECHO OCURRIÓ EL 20 DE MARZO EN BARRIO PESCAÍTO
Publicado el 25 de marzo de 2026 a las 05:52 am
Maracaibo, 25 de marzo de 2026. MUNDIAL ZULIA RADIO INTERNACIONAL
José Gregorio Primera Paredes, venezolano de 28 años de edad, fue violentamente asesinado al enfrentarse a un presunto ladrón que irrumpió en su vivienda en el barrio Pescaíto de Santa Marta, Colombia. El crimen ocurrió cerca de las 3:30 de la mañana del jueves 20 de marzo de 2026, durante un intento de hurto que terminó con la fatal agresión contra el residente.
El venezolano residía en la calle 4 con carrera 13 del barrio Pescaíto, donde vivía desde hace dos años después de trasladarse desde Maracaibo, estado Zulia. Según información del medio local Canal Campo TV, un hombre habría ingresado a la vivienda con la intención de sustraer objetos de valor, cuando fue sorprendido por Primera Paredes.
Al percatarse de la presencia del intruso, el venezolano lo confrontó, generándose una pelea en el salón principal de la residencia. En medio del forcejeo, el presunto ladrón habría agredido a Primera Paredes con un arma cortante y otros objetos contundentes, mientras que la víctima intentaba defenderse en un acto de defensa propia.
Durante el enfrentamiento, José Gregorio Primera Paredes resultó gravemente herido en el tórax y el abdomen. Fue declarado muerto en el lugar por personal del Servicio Médico Forense de Santa Marta, quien acudió al sitio minutos después de que vecinos reportaran los hechos a las autoridades.
Las autoridades policiales de Santa Marta, dirigidas por el comandante del distrito Sur, coronel Juan Carlos Gómez, se movilizaron inmediatamente al inmueble y comenzaron las investigaciones correspondientes. En la escena del crimen se encontraron varios teléfonos celulares –cuyos propietarios no han sido especificados por el medio local– que habrían sido obtenidos en hechos ilícitos, además de restos de objetos contundentes y huellas de sangre en el piso y las paredes de la vivienda.
Un inquilino del mismo inmueble, quien prefirió mantener su identidad en reserva, declaró haber escuchado ruidos de lucha y gritos antes de que se produjera el ataque fatal. Las autoridades continúan con las diligencias para identificar al presunto responsable y determinar las responsabilidades del caso, mientras que los familiares de la víctima coordinan los trámites para repatriar sus restos a Venezuela.
