PERÚ: HENRY QUISPE GONZÁLEZ ES DETENIDO EN EL CALLAO POR EXTORSIÓN A RESTAURANTES
MUNDIAL ZULIA RADIO INTERNACIONAL Maracaibo, 23 de junio de 2026.
Un conocido tiktoker, identificado como Henry Quispe González y apodado en plataformas digitales como “El Morocho”, fue detenido por miembros de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) tras descubrirse su vinculación con una red criminal dedicada a la extorsión contra dueños de restaurantes en el Callao, Perú. Durante el operativo policial también resultaron bajo custodia otras tres personas, entre las que figuran ciudadanos venezolanos y peruanos, incluyendo al presunto cabecilla de la organización delictiva conocido bajo el alias de “Carloncho”.
Las averiguaciones, lideradas por el coronel de la Policía Nacional del Perú (PNP) Holger Obando, jefe de la División de Investigación de Extorsiones, se iniciaron luego de que el propietario de uno de los establecimientos afectados interpusiera una denuncia formal debido a recurrentes amenazas vinculadas al cobro indebido de dinero. De acuerdo con los reportes de las corporaciones de seguridad, Quispe González aprovechaba su personaje bonachón y los espectáculos artísticos que ofrecía en los locales para ganarse la confianza de las víctimas. Posteriormente, recopilaba información estratégica de los negocios y la suministraba a la banda criminal.
Una vez obtenidos los datos filiatorios y comerciales, la red delictiva procedía a enviar mensajes de carácter extorsivo a los microempresarios. Mediante estas comunicaciones coercitivas, los delincuentes exigían un pago inicial de 5.000 soles (aproximadamente 1.500 dólares) bajo el concepto de “matrícula”, seguido de cobros semanales fijos de 1.000 soles en calidad de supuestas tarifas por “protección”. Durante el procedimiento de captura, las comisiones policiales incautaron en poder del influencer diversas líneas telefónicas y sistemas de huellas dactilares falsificadas que presuntamente se empleaban para vulnerar el bloqueo de seguridad de teléfonos celulares. Todos los implicados permanecen a disposición de la justicia para determinar su grado de responsabilidad en los hechos.