URUGUAY: JUEZA MARÍA NOEL ODRIOZOLA CONDENA A MOISÉS MARTÍNEZ PEREIRA A 12 AÑOS DE PRISIÓN POR HOMICIDIO DE SU PADRE CARLOS MARTÍNEZ; CASO REVELA DÉCADAS DE ABUSOS SEXUALES Y TORTURAS EN FAMILIA
Maracaibo, 01 de mayo de 2026.
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La justicia uruguaya ha dictado sentencia en un caso que ha generado gran repercusión nacional: Moisés Martínez Pereira, de 28 años, fue condenado a 12 años de prisión por el homicidio de su padre, Carlos Martínez. El fallo fue emitido por la jueza María Noel Odriozola y ha desatado un debate sobre las fallas del Estado en la protección de víctimas de violencia intrafamiliar y abuso sexual. El crimen ocurrió el domingo 25 de mayo de 2025, y el joven permaneció dos días junto al cuerpo antes de entregarse voluntariamente a la policía.
La familia Martínez Pereira, integrada por los padres Carlos Martínez y Mercedes Pereira, y seis hijos con nombres bíblicos, mantenía una fachada de fervor religioso que ocultaba un sistema de "tortura sistemática", según testimonios de las hermanas del condenado, Sara y Ana Martínez Pereira. Carlos Martínez sometía a sus hijos a castigos como duchas de agua helada durante horas en la madrugada, además de abusos sexuales repetidos. La madre, Mercedes Pereira, sufrió agresiones físicas que provocaron la pérdida de su dentadura y un aborto forzado tras una golpiza.
Sara Martínez Pereira, de 26 años, relató que su padre utilizaba manipulación psicológica después de los ataques, pidiendo perdón y dándole dulces, lo que generaba sentimientos de culpa en ella. El detonante para el crimen fue cuando Moisés descubrió la magnitud total del daño: su madre le mostró su dentadura postiza y confesó los agresiones, mientras sus hermanas confirmaron haber sido violadas durante años. Ante esto, Moisés entró en un "colapso emocional" y, pese a los ruegos de Sara, buscó a su padre para exigirle disculpas; el encuentro terminó con el joven disparando 14 veces contra él.
La jueza María Noel Odriozola descartó aplicar el artículo 36 del Código Penal, que contempla el "perdón judicial" en casos de homicidio por sufrimiento crónico derivado de violencia doméstica, argumentando que la familia no agotó los "mecanismos de protección primaria". Sin embargo, se reveló que Sara había denunciado a su padre por primera vez en 2010, a los 12 años, y fue revictimizada por peritos; el agresor recibió una condena de tres años, de los cuales cumplió solo una parte, y tras salir continuó acechando a las hermanas sin medidas de protección efectivas.
El caso ha llegado a la esfera presidencial: el mandatario Yamandú Orsi recibió en audiencia privada a Ana y Sara Martínez Pereira, reconociendo la gravedad del trasfondo social. Moisés Martínez Pereira cumple prisión domiciliaria con tobillera electrónica mientras se resuelve el recurso de apelación presentado por su defensa. Al ser detenido, el joven le envió a su hermana Sara un mensaje: "Ya te puedes comer el alfajor en paz".
