ARGENTINA: JUICIO POR MUERTE DE DIEGO ARMANDO MARADONA SE REANUDARÁ CON TESTIMONIOS DE PERITOS FORENSES FEDERICO CORASANITTI, CARLOS CASINELLI Y OTROS; AUTOPSIA CONCLUYÓ EN EDEMA AGUDO DE PULMÓN EN 2020
Maracaibo, 04 de mayo de 2026.
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El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona continuará este martes 5 de mayo con la declaración de los peritos forenses que realizaron la autopsia del exfutbolista argentino, quien falleció el 25 de noviembre de 2020 debido a un paro cardiorrespiratorio. El proceso mantiene imputados a siete profesionales de la salud y vuelve a analizar los cuidados recibidos por el ídolo antes de su deceso.
La primera autopsia, realizada por una junta médica, concluyó que Maradona falleció como consecuencia de un “edema agudo de pulmón secundaria a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada”. Seis peritos que participaron en el procedimiento -Federico Corasanitti, Carlos Casinelli, Silvana De Piero, María Agustina Vayo, Ezequiel Ventossi y Sebastián Zabala- declararán en la séptima audiencia del juicio.
En el primer juicio, anulado en mayo de 2025 por el mal accionar de una jueza, los especialistas brindaron detalles sobre las patologías de Maradona, quien sufría daños en hígado, riñones, pulmones y corazón. Ezequiel Ventossi, perito toxicológico de la policía científica, confirmó el año pasado que no se detectó alcohol ni drogas en su sangre, a excepción de los medicamentos prescritos.
La sesión de este martes sigue a una intensa audiencia del jueves 1 de mayo, en la que declaró por primera vez Carlos Díaz, último psicólogo de Maradona e imputado en el juicio. En su testimonio, Díaz aseguró que el ídolo padecía trastorno bipolar y rechazó las acusaciones sobre la frecuencia y duración de sus encuentros con el paciente.
Leopoldo Luque, neurocirujano y médico de cabecera de Maradona, también declaró el pasado jueves y se refirió a los cuidados domiciliarios recibidos por el astro, eje central del debate al considerarse deficientes e inadecuados. El médico aclaró que lo convenido entre los profesionales y familiares fue «un tratamiento específico de rehabilitación en su domicilio» y no cuidados intensivos domiciliarios, lo que explicaría la falta de aparatología médica en la casa.
